lunes, octubre 28, 2019

Capítulo 3

25/10/2019
CAPITULO 3

Nuestros vigias en la muralla advirtieron al atardecer la presencia de un par de delegaciones vecinas que aunque enfrentadas por motivos ajenos a nuestra presencia, necesitaban exponernos algo importante.

Por lo que comentaban ambas polis pertenecían a Alianzas distintas MOK, PDI y CUSP pero compartián la isla y sus recursos de forma civilizada. El problema venía en que en apenas unas horas iban a empezar una lucha entre ellas y necesitaban que los caminos hacia las extracciones de recursos estuviesen libres de enemigos bárbaros y por ello acudían a nosotros como aliados neutrales por ambas partes.


Por supuesto aceptamos la propuesta y tras un pequeño festín en nuestra recién contruida taberna reunimos a los pocos soldados veteranos que habían sobrevivido a la travesía y nos preparamos para plantar batalla ante el peligroso enemigo.

Nuestros aliados nos describieron la forma de combatir de nuestro enemigo y mientras apostamos algunos hombres a patrullar el camino, decidimos atacar directamente su base como medida de prevención y sorpresa.


Y tal fue la sorpresa que el poblado estaba desierto ya que sus habitantes y soldados estaban recogiendo víveres y tan solo había un hombre vigilando con un cuerno de guerra por si fuese atacado alertar de presencia enemiga, pero un lanzamiento de un asta preciso acabó con el enemigo y el poblado fue saqueado.

Al volver con tan buen botín, se decidió volver a la aldea aprovechando que estaba desprotegida y buscar más a fondo provisiones y quemar su empalizada y edificios para acabar con la amenaza.


Al llegar a la aldea dos enemigos habían encontrado el cuerpo del vigía y justo estaban dando la señal de alerta cuando acabamos rápidamente con ellos y entramos rápidamente en los edificios de la aldea saqueando todo lo que pudimos cargar y prendiendo su empalizada.

La noche ya había caido pero uno de nuestros hombres nos habia dicho que encontró una puerta secreta a un pasadizo bajo tierra que podría contener tesoros y se decidió de nuevo volver como última incursión y si lo hacíamos antes de que el enemigo regresara mucho mejor.


Al llegar a la aldea parecía seguir intacta con los cuerpos abatidos y corrimos rápidamente hacia donde el compañero había señalado la cabaña secreta pero a mitad de camino, varios enemigos que aprovechando la oscuridad nos esperaban cayeron sobre nosotros por sorpresa y nos abatieron a todos eso si luchando hasta el final como los dioses demandaban.


El día había terminado y los barbaros ya sabían que nuestros guerreros iban a ser difíciles de abatir en un futuro, la guerra habia comenzado...